Landing page o web corporativa: cuál necesita tu negocio
Es una de las primeras preguntas que hacemos cuando alguien nos escribe: ¿landing page o web corporativa? Muchas veces el cliente pide una sin saber que necesita la otra — y pedir la que no toca es la forma más rápida de gastar el presupuesto sin conseguir el resultado que buscaba.
La landing page: una sola pantalla, un solo objetivo
Una landing page está pensada para una campaña concreta: un anuncio, una promoción, un lanzamiento. Tiene una sola llamada a la acción — dejar sus datos, reservar, comprar — y todo en la página empuja hacia ahí. No tiene menú de navegación con quince secciones ni distrae con enlaces a otras páginas: quiere que el visitante haga una cosa, y solo una.
Tiene sentido cuando: lanzas una campaña de anuncios (Meta Ads, Google Ads), promocionas un producto o servicio muy concreto, o necesitas medir de forma clara cuántas visitas se convierten en clientes.
La web corporativa: tu negocio al completo
Una web corporativa es la casa central de tu marca: quién eres, qué servicios ofreces, tu equipo, tus proyectos, cómo contactarte. Está pensada para que la gente la explore, no para forzar una única acción. Es la que enseñas cuando alguien busca tu negocio en Google, o cuando compartes el enlace en una tarjeta de visita.
Tiene sentido cuando: necesitas dar confianza y credibilidad a largo plazo, tienes varios servicios o líneas de negocio que mostrar, o quieres que te encuentren en Google por tu nombre y por lo que haces.
¿Y si necesito las dos cosas?
Es habitual, y no hay contradicción: la web corporativa es tu base permanente, y las landing pages son las que creas y desechas según las campañas que vayas lanzando — cada una enlazando de vuelta a la web principal cuando tiene sentido.
Si no tienes claro cuál necesitas ahora mismo, cuéntanos qué estás intentando conseguir y te decimos qué encaja mejor con tu situación, sin venderte de más.